10 del 10 del
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Como todos los años durante los últimos cinco, el Certamen de
mico-micro-relatos ya está en marcha desde el pasado 10 del 10, y hoy
publicamos los más destacados entre los recibidos del pasado concurso ya fuera
de plazo y los llegados en las últimas semanas.
Habitualmente como es costumbre y hasta finalizar el plazo de recepción de
obras, el primer día de la próxima primavera, publicaremos una selección de los
relatos más interesantes a entender de los mantenedores de este blog, y sin que
esto sirva de precedente para el resultado final del concurso que precisará de
más sesudas reflexiones.
mico-micro-relatos ya está en marcha desde el pasado 10 del 10, y hoy
publicamos los más destacados entre los recibidos del pasado concurso ya fuera
de plazo y los llegados en las últimas semanas.
Habitualmente como es costumbre y hasta finalizar el plazo de recepción de
obras, el primer día de la próxima primavera, publicaremos una selección de los
relatos más interesantes a entender de los mantenedores de este blog, y sin que
esto sirva de precedente para el resultado final del concurso que precisará de
más sesudas reflexiones.
Os recuerdo las bases del concurso en el siguiente enlace
https://micoleonesasanjorge.es/2014/10/v-certamen-de-mico-micro-relatos-san.html.
Estos son los relatos elegidos:
Título.- Escrache
liliputiense
liliputiense
A María siempre
le gustó guisar, por eso se inscribió en Hostelería, donde le habían enseñado a
cocinar los hongos y setas de todas las formas imaginables. Las preparaba
exquisitas en tortilla, salsa verde, con jamón picado e incluso con gambas.
le gustó guisar, por eso se inscribió en Hostelería, donde le habían enseñado a
cocinar los hongos y setas de todas las formas imaginables. Las preparaba
exquisitas en tortilla, salsa verde, con jamón picado e incluso con gambas.
Pero hoy María se
enfrentaba a algo para lo que no la habían formado. Los habitantes de los
sombrerillos que ella cocinaba y que, hasta ahora deambulaban por los estantes y cajones se habían
rebelado y le habían arrebatado su cocina. Armados con tenedores y cuchillos,
aquellos seres diminutos clamaban justicia por el hogar que ella les había
arrebatado.
enfrentaba a algo para lo que no la habían formado. Los habitantes de los
sombrerillos que ella cocinaba y que, hasta ahora deambulaban por los estantes y cajones se habían
rebelado y le habían arrebatado su cocina. Armados con tenedores y cuchillos,
aquellos seres diminutos clamaban justicia por el hogar que ella les había
arrebatado.
Autor.- P.R.
Chico.
Chico.
Título.-
Sangre por veneno
Sangre por veneno
Es increíble
la de veces que una genialidad se confunde con una locura. Quizás su única
locura sería anteponer sus amigos a el mismo. De él habían tirado, le habían
arrastrado, y Sergio en respuesta les había golpeado para que le dejasen ir. No
se lo tomaron mal, pero ninguno quiso dejarle igualmente. Pero Sergio era
rápido, fuerte y atlético. Un espartano tropical. Mientras corría, notaba el
veneno de la seta dormirle las extremidades, y luego nublarle la vista. No notó
las flechas ni las piedras rebanarle y despedazarle. Sonrió. Menuda sorpresa se
llevarían los salvajes cuando le comiesen…
la de veces que una genialidad se confunde con una locura. Quizás su única
locura sería anteponer sus amigos a el mismo. De él habían tirado, le habían
arrastrado, y Sergio en respuesta les había golpeado para que le dejasen ir. No
se lo tomaron mal, pero ninguno quiso dejarle igualmente. Pero Sergio era
rápido, fuerte y atlético. Un espartano tropical. Mientras corría, notaba el
veneno de la seta dormirle las extremidades, y luego nublarle la vista. No notó
las flechas ni las piedras rebanarle y despedazarle. Sonrió. Menuda sorpresa se
llevarían los salvajes cuando le comiesen…
Autor.-
Ignacio Zuelabri
Ignacio Zuelabri
Titulo.- Un recuerdo de mi infancia
Recuerdo que de pequeña me mandaban siempre a por agua a la fuente. En
agosto salía temprano, antes de que el bochorno apretase. En la ribera de
la Huecha
crecían abundantes las setas de chopo, y si madrugabas tras unos días de
lluvia, convenía llevar un cesto junto a la garrafa para traer a casa el
preciado botín.
agosto salía temprano, antes de que el bochorno apretase. En la ribera de
la Huecha
crecían abundantes las setas de chopo, y si madrugabas tras unos días de
lluvia, convenía llevar un cesto junto a la garrafa para traer a casa el
preciado botín.
Qué contenta se ponía mi tía Paquita. Enseguida pelaba unos ajos y
calentaba la sarten. Yo bajaba corriendo al corral y las gallinas se
arremolinaban entre mis piernas, mientras las distraía lanzando un puñado de
maíz para coger un par de huevos.
calentaba la sarten. Yo bajaba corriendo al corral y las gallinas se
arremolinaban entre mis piernas, mientras las distraía lanzando un puñado de
maíz para coger un par de huevos.
Autor.- Terri Zabala
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