, para dirigirse con gran algarabía, al hábitat previamente determinado para esta excursión, en el valle del Porma. Monte bajo, con matas aisladas de roble melojo. Como las primeras impresiones no fueron buenas, y una vez confirmado, que efectivamente, impresiones y condiciones eras mas bien malas, el grupo se dirigió al cercano valle del Curueño, donde si pudieron encontrarse entre otras especies, los boletus reticulatus y pinophillus que figuran mas arriba
Ya a media tarde, el grupo de aficionados, drásticamente reducido en sus efectivos, acudió a la localidad de Piedrafita de Babia, en donde organizado por la Asociación «Setas de Babia», nuestro socio, y presidente, Julián Cerezal disertó sobre los boletos. Concretamente sobre «algunas especies de boletales», según sus propias palabras. Aunque en un principio, parecía que la informática iba a jugar una mala pasada, todo se solucionó con algo de retraso, pero se solucionó.
Y hablando de otras cosas, llama la atención que en el suplemento de Turismo regional, en un periódico nacional, se lean las siguientes palabras en boca de un micólogo:
«…las hay incluso que se consideran tóxicas, venenosas e incluso mortales, como la amanita faloides(sic), que en realidad no son mas que una medicina muy concentrada y muy valiosa para tratar el cancer de huesos y de piel»
Supongo que la frase anterior será un refrito de una más amplia conversación, sacada por supuesto fuera de contexto e interpretada por la periodista como le vino en gana. Pero si yo tuviera un melanoma, pudiera ocurrirseme hacer el tratamiento con la supuesta «medicina muy concentrada y muy valiosa» y…
