¿Sabes aquél que dice que se encontraron tomando café una
mañana entre semana y en un bar de carretera cerca de León, un grupo de
aficionados asturianos, otro grupo de León y un tercero pucelano? ¿Y sabes que
todos iban al mismo monte, en busca de las mismas especies y con ánimos
similares?
La gente asturiana, estaba controlada. Vinieron a conocer
especies no habituales en su tierra y marcharon contentos. Un placer.
La gente leonesa, estaba controlada. Fueron a recoger
especies habituales en su tierra y marcharon contentos. Un placer.
La gente pucelana, estaba controlada. Iban a fotografiar
especies habituales en estas tierras y suponemos que así lo hicieron. Se les
perdió la pista y creemos que marcharon contentos. Un
placer.
A la hora de comer, en el mencionado bar de carretera,
aparecieron asturianos y leoneses. Aunque algo huérfanos por los ausentes, lo
pasamos bien y acordamos repetirlo más frecuentemente. Un doble placer.


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