En la mayor
parte de los libros y revistas de micología aparecen, generalmente en las
páginas finales, diferentes recetas micológicas. Entre ellas abundan los
revueltos que, aunque la base sea común con las recetas de los cocineros
profesionales, presentan ciertas variaciones en cuanto a las especies cocinadas
y que pueden llegar a ser muy diferentes de una zona a otra. Muchas veces por
las especies empleadas. Pero otras por la sencillez de la coquinaria, apta para
todos los cocinillas.
En este caso
también habrá el premio de costumbre para los socios, o no, de aquellos
acertantes del libro o revista donde figuren estas recetas.
¡Con Dios!
1º.- Revuelto de trufas
Ingredientes. – 2 huevos y una trufa por comensal. AOVE y
sal.
Preparación. – Se baten los huevos en un recipiente alto,
con la sal necesaria. Sobre el huevo batido se echan las trufas en raspaduras o
finas laminillas. Se bate de nuevo y se vierte en una sartén con aceite
caliente, revolviéndolo hasta el punto deseado. Se sirve caliente
2º.-Revuelto de doradas con ajetes
Ingredientes. – Un puñado de sombreros de Cyclocybe aegerita, unos ajetes tiernos.
Un huevo, dos cucharadillas de nata líquida, ajo, aceite y sal.
Preparación. – En una sartén caliente con algo de aceite de
oliva de 0, 4º, añadimos el ajo finamente cortado y, antes de que se dore, los
ajetes cortaditos y los sombreros de las setas de chopo en juliana. Rehogamos
unos minutos y ponemos el punto de sal. Por otro lado se bate el huevo al que
se añade la nata líquida y sobre ello vertemos las setas y los ajetes bien
escurridos. Limpiamos la sartén con papel absorbente, añadimos aceite y cuando
esté caliente, que no ahúme, se echa el revuelto, removiendo sin parar con espátula
de madera, apartando todo ello del fuego hasta que se haya cuajado al gusto. Se
espolvorea el perejil por encima, haciendo tan atractiva la presentación como
lo es el sabor.
3º.- Revuelto de Amanita cesarea
Ingredientes.
– Amanita cesarea, un par de huevos,
AOVE, ajo, pimienta, perejil y sal.
Preparación.
– Usar y limpiar solo setas en buen
estado y se laminan. En una sartén grande y no muy alta ponemos el aceite y,
cuando aún no esté muy caliente, incorporamos el ajo muy picadito, procurando
no quemarlo. Añadimos las setas y vamos dejando que se hagan hasta que suelten
su propia agua y el aceite se vuelve transparente. Seguidamente y con el fuego
mas vivo, se incorporan los huevos sin batir, el perejil picado, la sal y la
pimienta. Con una cuchara de madera se revuelve todo hasta ligar las setas con
los huevos, sin que estos lleguen a cuajar demasiado. Consumir inmediatamente.
¡CONTINUARÁ! …



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